jueves, 23 de octubre de 2008

Magaly Medina sentenciada

Hace poco más de una semana que sucedió algo que remeció a todo el país como pocas cosas lo han hecho: la periodista de espectáculos Magaly Medina perdía un juicio y era sentenciada a 5 meses de cárcel.

Ella perdió la demanda que el futbolista Paolo Guerrero le entabló por difamación. Ella publicó una foto supuestamente tomada a las 2.07 de la madrugada en la que se le ve a él con una señorita paseando en la calle un día antes de un partido de la Selección Peruana, noticia con la que destruyó la reputación del futbolista y le hizo perder contratos millonarios. Él la demandó afirmando que la foto fue tomada a las 8 de la noche y no quebró ninguna regla, y la demandó con pruebas contundentes de que la foto fue tomada a las 8 de la noche. Ella no pudo demostrar su supuesta revelación y por eso perdió el juicio por difamación.

Esta noticia sorprendió a todos por lo siguiente:
- Hace décadas que no se sentenciaba así a un periodista por difamar.
- Magaly ha perdido muchos juicios antes y nunca se le dictó prisión efectiva.
- Ella es la persona más poderosa de la TV peruana.

Y, como suele pasar, el Perú se dividió. Por un lado los que defienden a Magaly y por el otro los que apoyan la sentencia de cárcel. Si a alguien le interesa la opinión de este minúsculo blogger ahora la conocerán.

El tema es realmente amplio, y trataré de sintetizarlo. El río que surca mi pensamiento sobre esto es la obra de Medina en la televisión: los frutos que ha dado en su trabajo. Y pienso que esos frutos son nefastos: ella convirtió la vida privada de las personas en un programa de TV. Y lo hizo orgullosa. Nos convirtió a todos en morbosos espectadores de la intimidad ajena. Nos hizo una sociedad ávida de ampays -término que su programa oficializó en nuestro idioma-. Metió nuestros ojos adonde nunca debieron llegar: los íntimos y privados errores ajenos. No nos importaba que rompiera hogares o hiriese afectos infantiles, solo nos importaba descubrir a los artistas malos (infieles, ebrios, lo que sea). El chisme se institucionalizó en el Perú.

¿Qué nos puede dar derecho a escarbar en esos errores? ¿Qué nos autoriza a difundirlos a todo el mundo? Que sean personas "públicas" no nos da derecho a dejarlos sin vida privada, personal. Y si en esa intimidad cometen errore, pues son de ellos, no de nuestro interés. Magaly no piensa así. Ella sostiene que esa basura debe mostrarse y así lo ha hecho durante años. Ganando cientos de miles de dólares, claro está.

Y una excusa para hacerlo es el bendito rating. Dice ella: «si da rating es bueno, quiere decir que a la gente le gusta». ¿Y si a la gente le gusta ver a los políticos defecar en sus baños hay que hacer un programa dedicado a ello? ¿Si a la gente le gusta ver a hombres golpeando a niños y mujeres habrá que crear un programa dedicado a ello en el prime time? ¡Claro que no! No todo lo que nos gusta es bueno. Y lo gracioso es que este argumento lo utilizó Medina para destruir a Augusto Ferrando hace años, y ahora ella vive aquello que le criticó a Don Augusto.
Los defensores de la Medina quieren hacerla ver como la mártir de la la libertad de prensa o como la patriota enemiga de los futbolistas nocturnos.

Yo aplaudo la sentencia contra ella esperanzado en que los valores morales están arraigados en esta tierra porque:

1. Sí es justa su pena: cometió un delito y los delitos se pagan. La cárcel efectiva por difamación está contemplada en el Código Penal q ayuda a regir nuestra convivencia civilizada.
2. No es ningún ataque a la libertad de prensa ni de expresión. Por el contrario, es una enseñanza a los medios de q para informar hay q ser responsables. Yo prefiero una prensa responsable q una irresponsable. No se está cuestionando la libertad de informar sino q se está recordando q la información necesita ir de la mano con la verdad.
3. No es una cortina de humo. ¡Qué decepcionante ver a congresistas de la República perder el tiempo buscando 5 pies a un gato! Es una coincidencia de fechas, nada más.
4. La supuesta víctima es una soberbia de primera. Se le derrama por los poros su supuesta superioridad. Pero como no es dueña de la verdad su soberbia tiene q derretirse ante el Sol q es la verdad y lo bueno. Ella tiene un estilo de vida dirigido por el poder q le da el rating, es bueno y necesario q se tope con un golpe duro para q revise su vida y el daño q alegremente le hace a personas y familias –y con ello a un país- por ganar rating y dinero. Es triste q personas vivan de las desgracias ajenas. Ella vive de eso.
5. “Deben meter presos a los asesinos, ladrones y violadores, no a los periodistas”, se ha escuchado mucho. ¡Claro que sí! Todos ellos deben pagar sus delitos. Pero los periodistas que difaman y no se retractan también son –pese a quien le pese- delincuentes que deben ser sancionados. Si no viviríamos en un sistema legal que solo castigaría a los más malos, y a los que son “menos malos” se les dejaría libres para que sigan perfeccionando su maldad.
6. A ella se le advirtió q lo suyo no es bueno. El lunes Cecilia Valenzuela transmitió la entrevista q le hiciera 10 años atrás en la q le advertía a la Medina q su periodismo era nocivo y q ejercer el periodismo requiere tener límites éticos. Ni eso ni nada hicieron q la farandulera reflexione y aproveche su trabajo para enseñar en vez de destruir. ¡Qué bajo podemos caer los seres humanos!
7. Paolo Guerrero le ha dado un mensaje clarísimo: si ella se retracta él retira la denuncia. Un ser humano sensato aprovecharía esa benevolencia para salvarse y para demostrar q dentro de sí tiene humildad. Pero los soberbios no aprovechan esas oportunidades. A llorar al río entonces.
8. Esto debe ser un llamado de atención a toda la sociedad: ¿qué valores vivimos? ¿Cómo queremos q sea este país? ¿Qué está bien y qué está mal? Espero q en medio de este revuelo quede claro q lo q Medina hacía era destructivo para cualquier sociedad.
9. La Medina debe aprovechar el encierro para pensar. Pensar mucho. Si es inteligente sabrá conversar consigo misma y salir convertida en un ser más humano.

Lo dejo ahí por ahora.

Invito a todos los lectores (que ya deben ser algo de 3 ó 4 personas) a que dejen su opinión. ¿Gracias?
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Un aporte buenísimo: el periodista Humberto "Beto" Ortiz publicó una carta dirigida a Magaly que resume lo que muchos le diríamos a tan equivocada periodista. Yo discrepo muchísimo con Ortiz en temas grandes y serios, pero en esta oportunidad y en este tema concuerdo plenamente con él. Además, es un gran exponente del buen escribir. Ahí va pues su Carta Abierta.

ESTIMADA ENEMIGA
Carta abierta para una estrella que tocó tierra

Magaly :

Tu desgracia nos dio el rating más alto de toda nuestra historia: quince puntos. Para ti, que estás tan acostumbrada a las grandes cifras seguramente sonará a poquita cosa pero para nosotros constituye una modesta victoria. ¿Quince puntos a la medianoche? Olvídate. Motivo suficiente para salir a chupar hasta morir a algún lugar muy público, libres ya de ese miedo pueblerino a que algún agazapado camarógrafo tuyo nos ampaye para que luego tú nos condenes sin piedad al paredón. Libres de delirios de persecución. Libres de lunas polarizadas, libres de sobresaltos, libres de paranoias…pero mejor dejemos de estar hablando tanto de la libertad.


Tu desgracia –fíjate qué ironía- fue lo mejor que le pudo haber pasado a nuestro programa. ¿Te has puesto a pensar en qué salvajes son las extrañas reglas que gobiernan nuestra existencia televisiva? Tu vergüenza, tu humillación pública, tu calvario fueron para nosotros un vigoroso reconstituyente, un cóctel vitamínico, una auténtica inyección de vitalidad: catapultaron las cifras de nuestra sintonía hasta picos de 30 puntos en el sector AB que, como bien sabes, es el público que más le interesa a los anunciantes porque es el que compra más, porque es el que más tiene. No serías el personaje más poderoso de la tele sin él.

La gente que –desde hace 11 años- te sigue fielmente, noche tras noche, puedes apostarlo, fue la misma gente que nos sintonizó, la que asistió al desmenuce detallado de tu inexorable desbarrancamiento: tu sólido AB, por supuesto, tu público devoto –para no decir cautivo que sonaría a mofa- esa misma hinchada tuya que a las 11 de la noche corrió esta vez a abarrotar nuestras tribunas y no pareció condolerse demasiado de que ahora la indefensa y temblorosa cristiana a la que tocaba el turno de ser el bocado de las fieras fueras tú. Sonará un poquito ruin pero tú sabes que es la verdad, la verdacita pura y dura: tu tragedia vende, Magaly. Y vende que da miedo, como pan caliente, Aquella noche, tu personal infierno se convirtió en la mejor alternativa de entretenimiento para miles de familias peruanas. Pero no me malentiendas. No es nada personal. La farándula es así. Tú y yo somos periodistas y nos entendemos. Así es nuestro trabajo y tú lo sabes. Así es Chollywood. Tú eres una persona pública. Y ya se sabe que todo, absolutamente todo lo que le pase a las personas públicas es noticia. No sabemos hacer otra cosa: nos limitamos a mostrarle al público la realidad, por más triste o cruda u horrenda que parezca, nos limitamos a hablarle con pruebas, con testimonios, con i-má-ge-nes. Y si no les gusta lo que ven pues… son todos libres de usar el poder del control remoto, ¿no es verdad?

Pero nadie cambió de canal para no verte llorar. Todos te vimos. Nadie hizo zapping mientras, con un abismo creciéndote en el pecho y las manos crispadas, cruelmente esposadas, intentabas disimular la inminencia del llanto camino de esa ominosa soledad que apenas te abría sus pesadas puertas. Nadie cambió de canal en señal de compasión o solidaridad contigo. Al contrario, al verte así se quedaron todos fascinados, hechizados, alelados, pegados, recontra pegados, cual si se tratara de la escena cumbre de la mejor telenovela brasileña. Tus lágrimas fueron del más completo agrado de nuestra exigente audiencia. Tu desesperación fue su solaz, su éxtasis, su vacilón. ¿Suena monstruoso? Son gajes del oficio, colega. Yo no inventé las reglas. Es así como funciona este negocio: bien lo dice la inmortal sentencia de Santa Mónica Adaro: Business son business, remember?

Tu pesadilla ha terminado convirtiéndose en el escandalete del año. Tu dolor y el de tu familia son hoy el chismecito de moda, el temita obligado de todas las sobremesas, de todas las tertulias de café, eres la comidilla favorita de la temporada. Tu encierro vende montañas de periódicos, genera jugosos dividendos para todos, hace –en suma- mucho bien. Tanto que hasta nos ha hecho desear en secreto, culposamente, que tu martirio se prolongue muchas semanas, muchos meses. Que dure hasta que la gente se aburra y bostece y se canse de la monotonía de verte desangrándote al infinito y nos exija una nueva víctima en su menú. No nos odies si, en secreto, deseamos que tu pena dure, por lo menos, hasta que el canal nos renueve el contrato por un año más. Si –con tu ayuda- las cifras de audiencia siguen así, quizá hasta nos ligue un buen aumento.

Bueno, basta. Ya estuvo suave. A estas alturas ya te habrás dado perfecta cuenta de lo que te estoy tratando de decir: no celebré tu crucifixión como tú alguna vez celebraste la mía en medio de globos, pica-pica y serpentinas, No me reí a carcajadas. No di de brincos. No propuse un brindis. No bailé el tao-tao. No aplaudí. Pero para serte absolutamente franco, tampoco me eché a llorar ovillado -como un feto en un rincón- como sí recuerdo haberlo hecho las innumerables veces en que complaciste tu ego a fuerza de hacerme mierda ante todo el país y de exigir para mí, golpeando la mesa, muchísimos años de cárcel. Y así como siempre supiste que Paolo Guerrero no se amaneció juergueándose, que Déborah de Souza no era una vil estafadora, que Claudia Cisneros jamás destruyó ningún hogar, que César Ritter se defendió porque ordenaste que lo provocaran adrede, que Pietro Sibille no acuchilló a su vecino ni vendió nunca pasta básica, que a Yesabella la sembraste con Lalito Arancibia, el fumón de la cuadra de Ney en Salamanca al que luego tuviste que esconder de la prensa en Puerto Palmeras y que la famosa trampa del Tenchy Ugaz llegó hasta Trujillo con pasaje pagado por ustedes, llevada de la manito por tus fieles chacales….así como, en el fondo de tu improbable corazón sabes todo eso, sabías perfectamente que estabas mintiendo cuando tu boquita letal me acusaba de ser una amenaza para los niños. Sabías –porque eras mi amiga- que no soy violador ni depravado sino apenas gay.

Y lo sabías porque yo mismo te lo había contado. Porque eras mi amiga y yo te lo había confiado décadas atrás como lo hice siempre con mis amigos. Sabías que yo había decidido que mi madre –enferma, además- no lo supiera, porque temía que nunca lo iba a comprender y quería ahorrarle ese sufrimiento inútil que tú –no sé con qué derecho- decidiste infligirle tergiversándolo todo, ensuciándolo del modo más infame, agravándolo al máximo, elevando su aturdimiento y su confusión a la millonésima potencia. Ahora que mi mamá ya murió, (y yo deseo que eso no te ocurra estando lejos de su lado como hoy estás), no esperarás que te lo agradezca: me sacaste del closet a patadas para arrojarme de cabeza al desagüe. ¿Sabes cuánto tarda uno en sacarse esa mugre de encima? ¿Cuánto hay que esperar para que ese olor –y ese dolor- se disipen y puedas volver a salir a la calle sin que la gente te escupa por algo que nunca hiciste? ¿Sabes cuánto hay que esperar para poder volver a vivir en paz? No lo sabes. Te lo cuento: Años, décadas, una vida y, a veces, más. La vida entera a veces no alcanza para curarse, para pararse, para limpiar lo que a ti te toma un par de minutos enmierdar.

Un consejo: no trates de convertirte en un símbolo de la libertad de prensa porque sabes, de sobra, que no lo eres. Eres el símbolo de muchas otras cosas, pero de eso no. Nadie te está amordazando ni censurando, nadie te está usando de cortina de humo ni hay ninguna mano negra detrás de tu caso como tratan de hacerte creer tus ayayeros solitarios: esos tragicómicos figurettis que ahora salen a defenderte con una pasión tan genuina como la que anima a ese par de náufragos fujimoristas, tan amiguitos de tu Nakasaki o a esa lamentable portátil barraconera y tebeciana que te lanza porras por cinco luquitas para tener con qué fumar. ¿Quiénes son tus amigos ahora? ¿Alex Otiniano, Monique Pardo, Lúcar, Pajarito? Abre los ojos. ¿Tu amigo Bayly ha declarado a tu favor?, ¿tu amigo Hildebrandt?, ¿Quién recolecta firmas de intelectuales notables para exigir tu liberación? ¿Dónde está la fila de los líderes de opinión dispuestos a poner por ti las manos al fuego? A tu canal no le importas tú, le importa la plata que le generas, ¿o acaso no leíste la carta que le mandaron a la jueza aclarando que no pagarán la reparación civil porque "no tienen ninguna relación laboral contigo"? Estás solita, Magaly. Sola con tu alma. Fíjate qué extraordinaria oportunidad: aprovecha ahora que has vuelto a ser una NN entre las reas para zambullirte hacia adentro y ponerte a buscar y, quién sabe, reencontrarte con la que antes fuiste, la que creíste haber perdido para siempre en medio de tanto psiquiatra, tanto Louis Vuitton, tanta alhaja y tanta cirugía.

No te creas el cuento de que –como tan legendariamente declaraste a la radio al salir del juzgado- estás «pagando el alto precio de decir la verdad en el Perú». Juaaaat? Estás pagando el alto precio de no decirla y lo sabes. Saltaste muy alto, tigresa. Calculaste mal. Te alucinaste más bacán de lo que eras y cagaste. Nada más. Y ahora estás pagando la misma factura que a mí me tomó cuatro largos años pagar: la factura de la crueldad que –créeme- es la factura más cara de todas. Cancélala, Magaly. Depón tu soberbia. Apágate un poquito. Ya no te envalentones. No te achores, no guerrees: ya perdiste. Aquiétate. Serénate. Cómete tu cana, mamá. Calladita. Suavecita. Caballera. Toca fondo sin roche. Sin temor al qué dirán. Nada demasiado malo te ha de pasar. Y si una noche, durmiendo en el piso de tu celda, sueñas con Dios pídele que bendiga tu soledad. Antes de lo que nadie se imagina, saldrás libre y tu hijo y tu vieja estarán esperándote con flores en la puerta. Entonces entenderás que fuera de eso, no tienes nada. Y volverás cambiada, renacida, mejorada y seguro que –habiendo vivido todo lo que aún te falta por vivir- escribirás tu best-seller y tendrás más éxito que nunca. Pero esta vez te lo pensarás dos veces antes de volver a esparcir más mentira, más odio y más dolor en este pobre país que ya tiene demasiado.


Ya no llores, Magaly. Resiste.

Beto Ortiz




lunes, 13 de octubre de 2008

Lo peor: lo que más me molesta

A ver ... ¿qué cosas me molestan más?
Sin orden de desagrado, estas son algunas:
1. El claxon sin razón. En general todos los ruidos innecesarios.
2. Los Nextel a todo volumen. Tanto su pitido como el ruido del interlocutor a todo volumen. Como si fuese muy difícil bajarle el volumen al aparatito.
3. Los frescos q estacionan su carro sin importarles si obstruyen a otro carro o a los peatones.
4. La amnesia política de los peruanos.
5. Los que hablan por celular gritando. El micrófono del teléfono está a 5 cm. de la boca y algunos se desgañitan gritando.
6. El calor de verano.
7. Las películas extranjeras traducidas al español. La traducción es mala y le mutila al actor su talento interpretativo. Para eso están los subtítulos q, sin ser perfectos, son mejores.
8. Las malas traducciones de los títulos de las películas extranjeras. ¿Cómo terminó Ocean's Eleven convertida en La Gran Estafa?

9. Los titulares de los periódicos chicha. Y todo el contenido.
10. El spam telefónico. Me refiero a los recontra espesos de los bancos que te llaman al celular y te envían SMS para q te afilies a sus tarjetas de crédito.
11. La actitud de los futbolistas de reclamar al árbitro con gritos. ¿Acaso los árbitros pueden cambiar sus decisiones? ¿Acaso no son ellos la máxima autoridad? En el poco fútbol europeo q he visto no hay tales reclamos absurdos.
12. El olluquito con charqui y el trigo.
13. Estornudar.
14. El tráfico limeño.

En otro post pondré lo q más me gusta.

Y por favor, opinen ...


domingo, 26 de agosto de 2007

¿La mano de Dios?

La "mano de Dios" se le llama al gol que Maradona metió con la mano en un Campeonato Mundial de Fútbol. Este gol es famoso por lo siguiente:
- Lo hizo el mejor jugador del mundo.
- En la TV se ve que fue con la mano, pero el árbitro lo cobró como válido (no lo vio).
- Fue en un Campeonato Mundial, en el de México '86.
- Fue contra Inglaterra, enemigo bélico de Argentina, a sólo 4 años de la Guerra de las Malvinas.
- Ese partido lo ganó Argentina 2-1 y eliminó a Inglaterra.

Como se ve, tiene todos los elementos para ser polémico. Ya hacía años Maradona había aceptado q fue con la mano (imposible negarlo), pero me ha sorprendido el desparpajo con q lo ha repetido ahora. Lo ha hecho en Venezuela, entrevistado por su amigo (otro angelito) Hugo Chávez en su programa "Aló Presidente".

Las palabras textuales del futbolista:

«El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón, y robamos a los ingleses.» «Fue una jugada que me quedó alta la pelota y el marcador de punta de Inglaterra se la dio al arquero (Peter) Shilton y como yo no llegaba porque era chiquito y el arquero tiene la ventaja de agarrarla con la mano, le metí el brazo y atrás la cabeza y confundí al juez de línea y al árbitro». Añadió que, tras la mano, fue a festejar el gol y llamó a sus compañeros para celebrar la conquista en el medio de la cancha "y acentuar la confusión".

¿Alguien se ha puesto a pensar lo q esto significa? El super astro del fútbol acepta y defiende q para ganar es válido hacer trampa. Y este sujeto tiene miles de seguidores en el mundo, especialmente en Argentina. ¿Qué están aprendiendo los niños y adolescentes?

El Diego:
1. Hizo trampa. En el fútbol sólo puede usar las manos el arquero (y dentro del Área) y él no lo es.
2. Luego de hacerla no lo admitió sino q continuó mintiendo para engañar a los responsables de hacer justicia.
3. Involucró a sus compañeros en la mentira.
4. Se siente orgulloso de haberlo hecho.

Yo no recuerdo a un comentarista de fútbol discrepar con ese gol. Los he escuchado decir q "valió la viveza del latino" o cosas así, pero nadie ha dicho: "Lo q hizo Maradona está mal, y no hay por qué celebrarlo", es como una maldad aceptada. ¿Por qué? Pq el susodicho es El Diego, como si alguien tuviera licencia de hacer lo q quiera solo pq es el mejor. Bajo esa óptica, Pete Sampras podría jugar dopado, Shumacher podría manejar autos adulterados o averiar en plena carrera los de sus competidores, o Michael Jordan podría hacer canasta golpeando a sus marcadores y engañando al árbitro.

Encima le ponen de sobrenombre al gol: "la mano de Dios". ¿Qué tiene q ver Dios en esto? Es más bien La Mano del Diablo.

¿Cómo enseñarle a un niño q mentir y robar está mal, si celebramos la trampa mal llamada viveza latina? ¿Cómo pedirle a un muchacho q no copie en el examen, o a un político q sea honesto, si alabamos a un tramposo?

Dicen q "el fin justifica los medios", pero no estoy de acuerdo. ¿Acaso es lícito q para darle de comer a un pobre o a mi hija yo robe? No podemos justificar un acto malo solo porque éste sirvió para alcanzar algo bueno. Lo malo es malo siempre. Lo demás son cuentos.

En fin ... más pienso en este tema y más cólera me da, Y luego nos quejamos de q el mundo está mal. Y ni hablar de cómo un Presidente avala tamaña salvajada. Eso pinta una vez más la calidad moral del dictador venezolano. Aliado de los mentirosos y tramposos. Pero ése es otro cantar ...

Curiosamente, el segundo gol q Argentina le hace a Inglaterra en ese partido lo hizo también el 10, pero fue un gol no solo limpio, sino q es considerado (y estoy de acuerdo) el mejor gol de la Historia. Es un Señor Gol, es un golazo. Maradona empieza en su cancha, se lleva a medio equipo inglés, y antes de caerse se lleva al arquero, logra patear, y la mete. Una obra de arte. ¡Qué curioso!: en un mismo partido, el bien y el mal, la mejor de las bellezas, y la peor de las bajezas. Así es la vida realmente, el bien y el mal juntos. ¿A cuál elegimos?
Espero q sepamos elegir lo correcto siempre.


Video de La mano del diablo

martes, 5 de junio de 2007

Mi música

Una de mis pasiones es la música. La buena música. Claro: todos llamamos así al tipo de música q nos gusta más, y en mi caso son principalmente 2 géneros con muchos intérpretes.

Mi primeros recuerdos van a 1984 ó 1985, cuando en nuestra casa vivía mi primo César, mayor q yo (yo era un escolar de primaria y él un universitario), y q traía a casa los discos 45 q conseguía. Eran la salsa de la época y también rock en inglés. Recuerdo q yo, niño aún, me molestaba de tener q escuchar esa música, y hasta peleábamos por eso. Cuando él ponía música en la radio a todo volumen en la sala yo la pasaba mal, pero hasta ahora no sé si era porque no me gustaba o si era una reacción de chibolo contreras. Hasta q llegó a casa el disco Lágrimas, salsa de Roberto Blades. Ésa sí me gustó y bastante.

Pasado ese primer descubrimiento llega la adolescencia en simultáneo con el apogeo del rock en español. ¡Qué época! Ciertamente, si hubiera yo sido más extrovertido y aventurero habría pasado muchas horas en conciertos o fiestas de la época, porque la música que llegaba de Argentina, España, etc., y la q se hacía en el Perú era realmente buena y me encantaba. Cómo olvidar a Enanitos Verdes, Los Abuelos de la Nada, G.I.T., Miguel Mateos y Zas, Virus, Miguel Ríos, los magistrales Soda Stereo, los inigualables Hombres G (capítulo aparte), Los Prisioneros, La Orquesta Mondragón, Río, Dudó, Jas, Trama, Arena Hash, etc.

Toda esta gente q hizo música extraordinaria vive en mi memoria con mucha fuerza y cariño, pero lamentablemente suenan poco en las emisoras locales. Sin embargo, hay 2 radios q hacen su esfuerzo por pasar esta músico. Por un lado la Ñ (100.1 FM) pone las más conocidas pero repite mucho y deja de lado a las q sonaron poco pero q igual dejaron huella. Y la otra emisora es Radio Bacán (
www.radiobacan.com, y 1130 AM). Ésta me parece superior a la Ñ, pero tiene la gran desventaja de q no está en la FM, pero igual los nostálgicos nos las arreglamos para escucharla.

Los 80s también estuvieron marcados por la admiración q me despertó una cantante estadounidense muy joven: Debbie Gibson. Sencillamente, me encantaba. Yo era su fan enamorado. La chica era (es) sólo 3 ó 4 años mayor q yo, y hacía una música bonita, con buenas letras, y con el plus de q eran compuestas y cantadas por ella, y también las bailaba. La chica tenía talento, y no era un típico producto fabricado. Era muy guapa, dicho sea de paso. Ahora la he encontrado en YouTube, y al escucharla cantando en vivo Lost in your eyes subiéndose al piano recordé esas épocas con los ojos mojados. ¡No te mueras nunca, Debbie!


Pasaron los 80s, y en los 90s nació en mí otra pasión: The Beatles. Pero éstas son ya palabras mayores.

No recuerdo bien cómo empezó la adicción. Llamémosla mejor: beatlemanía. Lo q recuerdo es q llegó a mis manos un cassette de ellos q me gustó bastante. Empecé a interesarme por ese grupo, y encontré más elementos interesantes: su historia, sus miembros con sus respectivas características y diferencias, las letras de sus canciones, su melodía, y la simplicidad y belleza de sus composiciones. En su primera etapa hacían música con sólo 2 guitarras, 1 bajo, y la batería. Pero los factores genialidad y talento hicieron la diferencia en ellos, pues con esos sencillos instrumentos interpretaban música q limita con la perfección. Y todo hecho por ellos. Alguna vez le preguntaron a John cuánto tiempo le dedicaban a ensayar, y él respondio q para qué, si ellos componían sus canciones, las grababan, y las tocaban en público no necesitaban ensayar. Cosas de genios.

Empecé a pedirle a mi mamá q me comprara uno por uno los cassettes originales de la banda. Recuerdo q costaban 5 soles (de los del primer gobierno de Alan), y ella los compraba en la tienda Scala Gigante q quedaba al costado del departamento de Lince en donde pasé mis primeros años. Y le pedí q me los comprara en orden, es decir: de acuerdo a como fueron lanzados originalmente los LPs 20 años atrás. Mi mamá me los iba comprando cuando se podía (no sobraba el dinero) y yo era feliz.

Recuerdo q un amigo del colegio me recomendó q para aprender las letras de las canciones me comprara los cancioneros Funky hits q vendían en los kioskos, y lo hice. Entonces empecé a comprender mejor las canciones, y cuando encontraba palabras desconocidas acudía al diccionario. Eso fue fundamental para q yo ahora pueda desenvolverme con tranquilidad en el idioma inglés. De los Fab Four aprendí mucho de la pronunciación y de la gramática inglesa, habilidad q es fundamental para un informático (y para todos en este mundo globalizado). Así me convertí en un mejor admirador de los Beatles. Me encantaba ver q no solo le cantaban al amor de pareja, como suele pasar en la música comercial, sino q le cantaban a familiares (Julia), a la vida personal (Help!, I'm so tired, I'm a loser), a la sociedad (Revolution), a la ciudad (Penny Lane), a hechos familiares (She's leaving home), etc. Y cuando se trataba de canciones "de pareja" no todo era "te quiero", sino q habían otros temas: no coquetees con otro (You can't do that), si empezamos prométeme esforzarte (If I fell), etc. y todo eso interpretado con una calidad espectacular. Yo desmenuzaba y desmenuzo en mi cerebro cada instrumento q interviene en las canciones, con lo q trato de acercarme mejor a la calidad musical de quien lo toca.

Los Cuatro Grandes de Liverpool dejaron, pues, una huella musical imborrable en mi vida. Son lo más grande q ha existido en la música. Les debo muchos grandes momentos. Yo era un niño pequeño cuando aquel desquiciado mató a John, pero cuando George falleció en 2001 realmente lo sentí, como si un amigo de la infancia se hubiera ido, y es que más o menos así fue. Podría escribir tanto de The Beatles ...



Una excelente interpretación de Yesterday, ¡con batería!


Continuaron los 90s y siguió la eufora. Por esa época la BBC lanzó la Antología y más material q los beatlemaníacos ya habíamos escuchado "caleta", como las grabaciones de los Fab Four en la BBC. Material q nos daba en la yema del gusto, y q a mí me significó más horas de disfrutar música incomparable (a pesar de ser sólo ensayos o grabaciones en vivo con mal sonido). Llegué a tener la colección completa en cassettes, y uno q otro CD; y repito: podría escribir tanto de The Beatles ...

Una noche salía yo de una reunión con unos amigos y subimos a un taxi. Todos iban conversando pero yo quedé mentalmente secuestrado por la canción q sonaba en la radio. Era una salsa en la q el cantante entonaba lo feliz q estaba por el nacimiento de su hijo. Las palabras q utilizaba y la melodía eran muy bonitas, y me llamó mucho la atención q un salsero le cante a algo tan sublime como la paternidad. Ése fue mi primer encuentro con quien se convertiría en un gran referente musical para mí en la salsa, y con una línea de vida muy interesante.

Días después le conté esa experiencia a un compañero de la oficina y él me reveló q lo q escuché se llamaba El nacimiento de Ramiro, parte del LP Maestra Vida, del panameño Rubén Blades. Me prestó un cassette viejo con música de él, y me gustó bastante. Luego me conseguí un CD con archivos MP3 de su música, y ya solo me quedaba aceptar q había nacido en mí otra pasión musical. Es q la música de Rubén es realmente fuera de serie. En cuanto a melodía, es un hábil compositor e innovador, ha hecho salsa sin vientos, cha cha chá, bolero, balada; y sus letras merecen todo un estudio. Hay sitios web q se especializan en eso, éste es uno.

¡Cómo no maravillarse con canciones tan bien hechas! La hija pituca q se va con un músico pobre (Ligia Elena), la arenga a defender la dignidad personal y la nacional (Prohibido olvidar), lo ineficaz q resulta escapar de los problemas con solo bulla (Juan Pachanga), el trabajo de los más pobres por sacar adelante a su familia (Pablo Pueblo), la hermosísima canción dedicada al recto amor de esposos (Puedo vivir del amor), el reconocimiento a la madre viuda q sufre (Cuentas del alma), los lazos irrompibles de la familia (Amor y control), las enseñanzas de la vida cotidiana (Vida), el llamado a dejar las apariencias para fijarse en lo esencial y a trabajar para progresar (Plástico), y su obra maestra: los 2 LPs de Maestra Vida, en los q cuenta (mejor dicho: canta) la historia de una familia latinoamericana de los 70s, desde q papá y mamá se conocen y enamoran, hasta q ambos mueren ancianos. Si alguien quiere saber de música y de barrio tiene de todas maneras q escuchar Maestra Vida. Y ya ni menciono al archiconocido Pedro Navaja.

El pensamiento de Rubén es muy lúcido y netamente positivo. Invita a amar a América Latina, a la familia, al barrio, a la honradez. Resalta q el cambio q debe darse en Latinoamérica no debe ser violento sino a base de estudio y trabajo. El solo hecho de saber q su música es fruto de su pensamiento (es decir: un músico q piensa) me hace admirarlo, pero más aun cuando comprendo q su razonar es muy sensato. Deberían haber más músicos como él.

El 2003 Rubén vino a dar un único concierto en Lima, luego de 17 años. Al confirmar la veracidad de la noticia me emocioné bastante, por 2 motivos: uno, q era una gran oportunidad de estar cerca de tan gran músico, y dos, q yo no iba a un concierto desde 1987. Así q con 2 compañeros del trabajo nos pusimos de acuerdo, averiguamos el costo de las entradas, y las compramos. Yo, recontra emocionado.

Llegó el día, y no sabría cómo relatarlo. Puedo decir q fue grandioso. Rubén estuvo precedido de otros 3 grandes músicos, q en total cantaron algo de 3 horas. Alrededor de las 23.30 empezó el concierto de él, con su orquesta Editus ensamble, y simplemente parecía q el tiempo se detuvo. Como si nada cantó por 3 horas y media, sin intermedios, demostrando por qué es quien es. El concierto estuvo espectacular, y me generó un recuerdo invaluable. Yo tengo mi entrada bien guardada en mi casa.

También podría escribir bastante de Rubén. Si alguien lo ve, dígale q regrese pronto a Lima.


Rubén cantando en vivo Juan Pachanga

Ya recientemente han aparecido otros grupos o cantantes q me gustan. La Oreja de Van Gogh, con la encantadora Amaia Montero, me gusta bastante. Ya escribiré algún día sobre ellos. Recuerdo q vinieron a Lima el año pasado y yo iba a ir a su concierto en el estadio Monumental (muy cerca de mi casa) pero por responsabilidades familiares desistí. Ya volverán y me sacaré el clavo. A este grupo lo conocí accidentalmente, haciendo zapping una noche encontré su presentación en Viña del Mar, y me impactó la calidad de la música y la sencillez de la cantante, sin ropas llamativas ni poses de diva, sino como una persona normal, y se metió al público (y a este servidor) en el bolsillo.



LOdVG en Viña del Mar 2005. Noten la sencillez de Amaia.

En fin ... la música es hermosa. Puede elevar el espíritu cuando es bien ejecutada y guarda armonía y respeto en la melodía y en la letra, pero puede también convertirse en un elemento de fuga de la realidad si se le dedica más atención q la necesaria. Hay q guardar un sano equilibrio.

Me olvidaba: he hablado de lo q me gusta, pero no he mencionado lo q no me gusta. Para ser breve: odio el reggaeton. Su esencia y su forma me parecen malos, y hasta ofensivos. Mucha gente discrepará conmigo, pero ni modo.

Es todo (por ahora).

jueves, 31 de mayo de 2007

El respeto

Es evidente q para vivir en armonía, las personas necesitamos aprender a convivir. Esa necesidad de buscar un ambiente de vida agradable es común a todas las personas, incluyendo a las q presentan alguna falla psicológica, es innato.
Pero lo q no es común a todos es la actitud por generar ese espacio agradable para uno y para los demás. ¡¿Por qué?!
El respeto es, según la RAEL, el Miramiento, consideración, deferencia, o las Manifestaciones de acatamiento que se hacen por cortesía; y todos entendemos bien lo q significa en lo cotidiano: tratar con cortesía al otro, no atacar sus espacios ni causarle molestias, sino buscar su bienestar, atender a sus derechos.
Cuando miro a mi alrededor veo manifestaciones de violencia de todo tipo. Hechos q son una clarísima falta de respeto a los demás. Lo vemos en políticos, en periodistas, en artistas, en deportistas, en compañeros, en vecinos, en la combi, ..., vemos los atropellos en todas partes.
Y todos somos víctimas en lo cotidiano de estos actos. Y lo q éstos generan es también conocido: amargura, rencor, humillación; mientras q cuando uno es tratado con respeto, las resonancias son las opuestas: alegría, gratitud, consuelo, etc.
Pero no veamos cómo nos tratan, pues lo más importante para realizarnos como personas es hacer nosotros bien las cosas, vivir de acuerdo a nuestra naturaleza, y en ella está impresa la necesidad de amar y de ser amados, tema q pasa necesariamente por el respeto al otro. Veamos principalmente cómo tratamos cada uno de nosotros a los demás.
Cuán diferente y agradable sería nuestra sociedad si todos nos preocupásemos por el bienestar real de los demás. ¡Pero esto es posible! Todo cambio social empieza con uno mismo, si yo en primera persona cambio para bien, mi entorno mejorará, pues el bien (como el mal) tiende a difundirse. Uno mismo tiene q vivir el respeto al otro en lo cotidiano. No esperemos q nuestra sociedad cambie por arte de magia o por Decreto Supremo. Estoy convencido de q todos tenemos q obsesionarnos en la búsqueda del bien común basados en el respeto.
No busquemos hacer daño sino ayudar, dejemos la mal llamada criollada y la mal llamada viveza q nos llevan a la ilusión de buscar el bien mío o de los míos sin importar el maltrato q les pueda aplicar a otros. Eso no realiza; eso destruye interiormente y carcome a la sociedad.
Busquemos, pues, q más gente se preocupe por el bienestar propio y el de los demás. Q nosotros, nuestros hijos, y todos, tengamos un espacio de vida mejor, más fraterno, más justo. Y depende de nosotros.

viernes, 11 de mayo de 2007

Viviendo en la CRP

Viernes de febrero. Como pocas veces, he salido apurado del trabajo para hacer un trámite y luego recoger a mi hija. Recibo una llamada en mi teléfono celular, y es una compañera de la oficina que me quiere contar algo. La angustia de su voz me preocupó, pero no esperaba oír lo que me dijo, que fue algo como:
“José, está pasando algo horrible en la Clínica, hay bomberos, prensa, todos corren, y hay mucha confusión.”

Me cuesta definir bien lo que sentí. Un amigo de quien aprendo mucho me enseñó hace tiempo que el lenguaje siempre se queda corto, insuficiente, para describir lo que vivimos en nuestro interior. Y ahora que quiero describir qué sentí esa noche lo certifico. Puedo recordar que fue algo como pena, dolor, y cariño. Este último generaba a los anteriores.


Al ver por la televisión lo que pasaba, me estremecía, realmente la pasaba mal. Y a esa angustia se sumaba otro dato: yo quería ir a la clínica, lamenté haberme ido tan temprano ese viernes, quería estar ahí para ayudar en lo que pudiera a que se supere ese trago amargo y todo vuelva a ser como siempre, pero no podía hacerlo. No podía porque yo tenía un compromiso mayor: mi primera y todavía única hija me esperaba para recogerla de casa de su abuela y llevarla a la nuestra, y no podía fallarle. Es así que, resignado, me puse a buscar noticias en la televisión.

Ya en casa, con mi esposa, veía los noticieros, y ella se sorprendía de verme con los ojos mojados. Me dijo que no sabía que yo quería tanto a la Clínica, y le confesé que yo tampoco lo sabía. Constatamos que el dolor de lo que le pasaba a mi centro de trabajo y la frustración de no poder ir a ayudar eran muy grandes, y me puse a buscar por qué.


Y la respuesta es lo que decía líneas arriba: el cariño.


Así asimilé que le tengo cariño a esta institución. Es comprensible: son 8 años de mi vida aquí. Y esta empresa me ha dado en estos años muchas experiencias ricas en lecciones de vida. ¡He vivido tantas cosas aquí! Son experiencias agradables y desagradables; como todo en la vida, trato de quedarme con el buen sabor de las primeras, pero a las bonitas y a las feas trato de sacarles el jugo en aprendizaje. He visto y veo tantas realidades, que no sé por dónde empezar a compartirlas.


Recuerdo cómo entré a trabajar aquí, como Practicante. Llegué algo asustado de estar en una empresa grande, y me preguntaba qué haría yo, qué trabajos se me encargarían. Comencé desarrollando aplicativos. Poco a poco, la curiosidad técnica fue despertando un gusto por las tecnologías que hacen funcionar a las redes, y, por cambios que fueron gestándose en la Oficina, terminé responsabilizándome formalmente de esa parte de la informática que tanto me atraía. Casualidad no puede ser.


Aunque por mi carácter introvertido y tímido me cuesta generar lazos de amistad con las personas, he hecho amigos entrañables en la Clínica, concretamente 2, con los que diariamente comparto este trabajar y vivir en la CRP. Confío en que pronto serán más de 2.


Algo que aprendo aquí es que toda situación puede y debe ser mejorada. Con el tiempo nos hemos acostumbrado a hacer las cosas de cierta manera, pero basta que miremos con una lupa imaginaria algún proceso para que descubramos cómo mejorarlo, y, cuando la coyuntura administrativa es favorable (como viene siendo últimamente) los cambios sugeridos se convierten en realidades.


Vengo aprendiendo también que hay muchas formas de trabajar y vivir, y que una de ellas, en la que no quiero caer, es la de generar chismes, especulaciones, intrigas, etc. en torno al ambiente laboral. No estoy convencido sino convencidísimo de que eso siempre, repito: siempre termina mal y es una pérdida de tiempo. Voy aprendiendo que de lo que se trata es de hacer lo que uno tiene que hacer, que con esto se crece como persona humana y se beneficia a la empresa. Veo también que cuando hay que tomar decisiones duras pero correctas, no se puede tener medias tintas.

Actitudes de muchos compañeros de labores que me edifican son: la visión crítica ante todas las situaciones, la firmeza en las decisiones, la defensa de la verdad, la alegría y frescura, la bondad, la facilidad para ayudar y servir a los demás, la involucración con el trabajo, el no parar hasta encontrar la solución, etc. Espero algún día poder vivir yo esas virtudes. Más de una vez he conocido a gente de otras Áreas, gente a la que nunca les había siquiera hablado, que me han dejado gratamente sorprendido por sus buenas actitudes.


Contaba yo que ahora me encargo del tema de la red informática en la empresa, y debo decir que me honra ser partícipe de las decisiones que se toman referentes al tema. Me honra mucho y me realiza como persona ver cómo las decisiones o sugerencias que hago influyen en la manera como opera la clínica en lo referente a la informática, herramienta tan importante hoy en día. Espero seguir siendo digno de la confianza que esto implica. Pero debo también decir que trabajar en Sistemas de la Clínica es trabajar en un equipo. Muchas veces oímos frases como ésta, y quizás ya ni nos la creemos, pero tengo que repetir que es real que en Sistemas somos un equipo. Cada uno con funciones, conocimientos, habilidades, y características particulares que se mezclan para alcanzar los objetivos. Quien pueda pasar 1 día ó 2 viendo cómo trabaja la Oficina podrá decir que es verdad lo que digo, y esto es realmente agradable.


Ciertamente no todo son flores, también hay temblores. Como en todo grupo humano, también en nuestra clínica hay actitudes, hábitos, y vicios que deben ser desterrados, y estoy convencido de que con los vientos que soplan, tarde o temprano lo negativo disminuirá hasta desaparecer, pero todos debemos involucrarnos en eso, pues las vidas y las empresas no cambian por arte de magia.

Seguir siendo la clínica líder es cada vez más difícil, pero seguiremos siéndolo si todos mejoramos nuestra actitud.


Comenzaba yo recordando aquel viernes de agitación en febrero de 2006, y debo decir que a ese día le siguieron otros momentos desagradables: ver en persona los daños causados por el siniestro, escuchar comentarios mentirosos de alguna prensa y de gente que se dejó llevar por ella, etc. Pero mucho más grande y fuerte resultó la otra cara de la moneda: la actitud proactiva de los empleados y las autoridades para solucionar de inmediato los problemas, con muchas dosis de ingenio y sacrificio de por medio; la solidaridad; la entrega desinteresada; la responsabilidad; etc. etc. Con eso me quedo.

Vuelvo a recordar mis inicios en la clínica, y veo en mi mente a compañeros que ahora ya no están. Veo también que casi todos entramos a trabajar solteros, y que nos hemos ido casando hasta que finalmente sólo quedan 4 solteros en la Oficina. Ya caerán.


Estoy convencido de que la Providencia me condujo a encajar en esta empresa para desarrollarme más como persona y ganarme la vida (como suele decirse), pero la Clínica Ricardo Palma es más que mi centro de trabajo. La he ido asimilando a mi vida. Por ejemplo: mi hija nació aquí, mi esposa superó un problema serio de salud aquí, como todo padre primerizo he traído corriendo a mi hija muchas veces al médico en esta clínica (en realidad, no la ha visto ningún otro médico que no sea de nuestro staff).

Otra manera en que la Clínica me ha cambiado es un nuevo gusto o hobbie: la salsa. En la CRP empecé a escuchar salsa de la buena: la antigua y verdadera; mi agradecimiento a Lavoe, a Bobby Valentín, al maestro Willie Colón, y al más grande de todos: el señor Rubén Blades. A todos ellos les agradezco mucho su existencia, y a la clínica mi gratitud por haber sido el ambiente en donde empecé a disfrutar tanta belleza musical.

También he aprendido que aunque yo crea que sólo tengo plata para mi pasaje, siempre aparece milagrosamente alguna moneda que me abandona para irse a manos del compañero que está haciendo la “chancha” para la gaseosa.


No deja de sorprenderme tampoco la facilidad que tenemos en la Oficina para verle el lado cómico a casi todo. Las bromas, las chapas, las imitaciones, las ocurrencias, son el pan de cada día. Salvo uno que otro exceso, debo admitir que ellas hacen la vida más llevadera.


La clínica también ha fortalecido mi sistema inmunológico, pero no en base a vacunas o medicinas, sino gracias a algunos proveedores de menú que con sus preparados llenaron mi sangre de toda clase de defensas y anticuerpos. Será por eso que casi no me enfermo.


Recuerdo también el entusiasmo de los “peloteros” de la Oficina al acercarse el clásico Campeonato interno de fulbito. ¡Con cuántas ganas entrenaban, conseguíamos madrina, sponsors, uniformes, etc.! Y con qué facilidad demostrábamos año a año que por algo nos dedicamos a la informática y no al fútbol.

Tantas vivencias y anécdotas ... Otra cosa que no deja de sorprenderme es la disposición que tiene la clínica para crecer y cambiar en infraestructura. Cuando yo llegué no existían la casa Moy, la casa Raffo, la Sedó en donde está Emergencia Pediátrica, ni la casa Altez en cuyo tercer piso está ahora Cafetería. Tampoco existían los institutos de Oncología y de Traumatología. El edificio de hospitalización tenía sólo 6 pisos, y las mudanzas de oficinas han sido más de una. Realmente los que trabajamos en la Ricardo Palma sabemos lo que es ver crecer y cambiar a nuestro centro de labores.

En fin ... esta clínica se ha convertido en parte importante de mi vida. Paso muchas horas en ella, me ha dado buenos amigos y compañeros, me hace sentir orgulloso de trabajar para la mejor, me enseña muchas cosas. Le he agarrado mucho cariño. No sé cuánto tiempo más sigamos juntos, lo que sé es que espero vivirlo de la mejor manera, y seguir encontrando en ella mi queso (me refiero al libro de Spencer Johnson).